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Dos Nuevos Metrocables para Medellin

22 Ago Posted by in Ingeniería | Comentarios desactivados en Dos Nuevos Metrocables para Medellin
Dos Nuevos Metrocables para Medellin
 

Dos nuevos metrocables para Medellín

Las obras tienen un costo de $30 mil millones

Diez años después de la puesta en marcha del primer metrocable, se firmó el contrato que da inicio a los dos nuevos cables que complementan el servicio del tranvía.

metrocable nuevas lineas

Por: Mary Luz Avendaño Arbeláez / Medellín

 

La línea K del metrocable en Medellín entró en funcionamiento en agosto de 2014. / Luis Benavides

En agosto de 2004 se puso en marcha la línea K del metro, más conocida como el metrocable, primero en Latinoamérica en transporte masivo de pasajeros. Diez años después, mientras subía en una de las cabinas, observé con detenimiento los barrios populares por donde pasa el sistema. Desde las alturas identifiqué con dificultad puntos neurálgicos que otrora recorrí para entrevistar a miembros de bandas delincuenciales que operaban en la zona. Recordaba las calles estrechas y, aunque era de día, se tornaban oscuras. Barrios grises, tristes, a pesar de ser populares y por consiguiente muy poblados, en ocasiones parecían fantasmas, pues el miedo obligaba a sus habitantes a confinarse en sus casas. Ahora no: había gente en la calle, vías más amplias, parques, nuevos edificios, senderos peatonales, casas llenas de color y niños jugando. Aunque muchas otras veces había subido en el metrocable a este sector, no me había detenido a mirar con detenimiento cada barrio, cada calle, los cambios sufridos, la cantidad de tiendas abiertas, los colegios nuevos.

Hay 2,7 kilómetros desde la estación Acevedo del metro hasta llegar a la parte alta de la montaña. Allí está la última parada del metrocable línea K, Santo Domingo. Bajé de la cabina y en los bajos de la estación estaba todo previsto para la celebración de los 10 años del sistema. Carpas, música, alegría. Este mismo lugar donde hoy se levantan imponentes las pilonas que sostienen las cabinas, lo recorría hace 30 años para ir al preescolar. Era menos gente, había más pobreza. Mi abuelo deambulaba de arriba abajo uniendo a los vecinos para pedirles a los gobernantes que pusieran sus ojos en este lugar. Llevaba años de lucha. Él, junto a otros vecinos, invadió estos terrenos, levantó ranchos de madera y dio vida a este barrio que hoy es referente mundial.

Esta vez sí estaban el alcalde, el gerente de Metro y el representante del gobernador. Ante ellos y sus vecinos, con voz temblorosa por la emoción, doña Rosalba Cardona, líder del barrio, narró lo que ha significado para ellos el metrocable. “Este niño nació entre mis brazos, lo he visto crecer, lo he cuidado. Nació en medio de las balaceras. El metro hizo posible esta calidad de vida, que el Estado pusiera la vista sobre nosotros. Vimos que sí se puede vivir en las laderas”. A ella se sumó María Rosalbina González: “Hace 10 años este era un barrio triste, sin vida nocturna. No existíamos para el Estado. Cuando llegó el metro todo cambió, nos obligó a cambiar, a alejarnos de los grupos armados. Ahora es un sector sano, lleno de vida”.

Escucharlas permitió a los asistentes entender que el metrocable fue más que una solución en movilidad. “Este tipo de intervenciones son las que se deben seguir haciendo. Permitió que el Estado llegara en todas sus formas para transformar positivamente. Me imagino, y sueño, obras en otros lugares, y por eso vamos a trabajar en otros sistemas y esperamos darle noticias a la ciudad en ese sentido”, dijo el alcalde Aníbal Gaviria.

Uno de esos anuncios llegó ese día: se firmó el contrato por $30.000 millones para la construcción de dos nuevos metrocables en el centro-oriente de la ciudad como complemento al tranvía. Otra zona azotada tradicionalmente por las bandas, la guerrilla, los paramilitares, la desigualdad y la indiferencia. Otro sector que espera mostrar transformación positiva con estos sistemas que, más que transporte, llevan esperanza y calidad de vida. Se espera que en noviembre de 2015, las cabinas estén volando por allí y puedan hacerse cuentas similares a estas, pues en 10 años la línea K ha permitido $84.000 millones en ahorro en viajes, se han movilizado 50 millones de personas en aproximadamente 50 millones de viajes. Sumado a las obras de infraestructura como colegios, el Parque Biblioteca Santo Domingo, casas de justicia, canchas polideportivas, parques infantiles, vías, etc.

Tomé de nuevo la cabina para descender la montaña y sentí envidia de la alegría de la gente y la transformación de este sector donde habitan cerca de 400.000 personas. Estando en el aire, un poco más cerca del cielo, imaginé que mi abuelo, don Polo, como lo llamaban todos, estaría orgulloso de ver que su pequeño barrio de invasión creció y logró que el Estado pusiera sus ojos en él y les proporcionara a sus habitantes, muchos de ellos desplazados por la violencia, el progreso. Algo por lo que él luchó toda su vida.

Fuente elespectador.com